Tratamiento de la Ansiedad en la Terapia Centrada en la Compasión
La Terapia Centrada en la Compasión entiende la ansiedad como una respuesta natural del sistema de amenaza y la aborda a través de la activación del sistema de calma/afiliación y prácticas compasivas.
TERAPIA CENTRADA EN LA COMPASIÓN
Cristián Alarcón G.
10/21/20256 min read
Este artículo trata sobre la ansiedad, un tema bastante familiar para todos nosotros ya que forma parte de las respuestas normales que los seres humanos manifestamos ante situaciones amenazantes y que, bajo ciertas circunstancias, puede causarnos bastante malestar.
¿Qué es la ansiedad?
Según Tirch (2012), el término "ansiedad" proviene del latín anxius, que significa "un sentimiento de agitación y malestar". Hoy en día, este concepto abarca una variedad de formas en las que prestamos atención, sentimos físicamente y nos comportamos (“mentalidad social” en Terapia Centrada en la Compasión), que han evolucionado para ayudarnos a lidiar con posibles amenazas en nuestro entorno.
Según Welford (2010), la ansiedad es parte de un sistema normal y altamente evolucionado de detección y defensa ante amenazas. En términos evolutivos, todos los animales necesitan sistemas de procesamiento que les permitan detectar el peligro y adoptar rápidamente medidas defensivas para afrontarlo o evitarlo.
Es una de las formas de sufrimiento humano más prevalentes y desafiantes, y puede variar en intensidad desde una leve tensión y aprensión hasta sentimientos de miedo y terror. Las respuestas pueden ser instintivas y rápidas, ocurriendo antes de que seamos conscientes de ellas.
Manifestaciones Fisiológicas y Emocionales
La ansiedad se manifiesta en una amplia gama de intensidades y experiencias que son familiares para todos nosotros.
Cuando el sistema de amenaza y protección (ver artículo sobre los “3 Sistemas de Regulación Emocional”) se activa por ansiedad, se desencadenan reacciones fisiológicas automáticas que pueden incluir:
Ritmo cardíaco acelerado
Respiración superficial o falta de aliento
Opresión o tensión en el pecho o el estómago
Mareo o vértigo
Sudoración
Náuseas
Hormigueo en los dedos
Adicionalmente, algunas emociones asociadas a la ansiedad son la ira, el miedo, la frustración, la vergüenza o la tristeza.
Características Comportamentales y Cognitivas
Como parte de nuestro sistema de amenaza, la ansiedad dirige la atención, el razonamiento y las acciones hacia el cuidado de nuestra integridad de las siguientes formas:
Comportamientos defensivos: La activación rápida de la ansiedad desencadena comportamientos defensivos como la lucha, la huida, la paralización o la sumisión.
Preocupación: Es una forma común de pensamiento impulsado por la ansiedad que implica generar predicciones sobre lo que podría salir mal en el futuro, a menudo en formato de preguntas "¿Qué pasaría si...?".
Procesamiento cognitivo de amenazas: El pensamiento se centra en amenazas de daño potencial y pérdida. Los procesos cognitivos incluyen la atención selectiva, donde la mente prioriza el foco en lo negativo, amenazante y bloqueante.
Imaginación vívida: La ansiedad puede generar imágenes mentales claras de desastre, como colapsar o ser ridiculizado.
Pensamientos o imágenes intrusivas: La ansiedad puede producir pensamientos o imágenes intrusivas que aparecen incluso en situaciones tranquilas.
Características de la Ansiedad Problemática
Aunque la ansiedad es una emoción necesaria, se vuelve problemática cuando sus mecanismos actúan de las siguientes formas:
Se activan de manera inapropiada, demasiado intensa o duran demasiado tiempo, por ej. días, semanas o meses.
Causan malestar significativo o perjudican la capacidad de funcionamiento de una persona, afectando negativamente su vida. Por ej. sensación de pérdida de control por trastornos de pánico o dificultades para trasladarse en transporte público debido a fobias.
El intento de evitar o suprimir la ansiedad, que es un comportamiento mediante el cual una persona busca sentirse más segura, tiene la consecuencia paradójica de intensificarla a largo plazo.
Los altos niveles de ansiedad suelen estar asociados con vergüenza y autocrítica. Las personas pueden atacarse en sus diálogos internos por sentirse ansiosas, lo cual añade combustible a su sistema de amenaza, aumentando su malestar.
Los trastornos de ansiedad están asociados con depresión clínica y una variedad de problemas de salud como dificultades cardiovasculares, hipertensión arterial y fatiga crónica.
Formas de Manifestación de la Ansiedad
La ansiedad se manifiesta en una variedad de formas que pueden clasificarse, ya sea como formas problemáticas o como trastornos psiquiátricos específicos. El DSM-V-TR (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, APA, 2022) describe 11 trastornos de ansiedad diferentes.
Estos trastornos varían en su enfoque, intensidad y duración. Los cuatro con mayor prevalencia son los siguientes:
Las Fobias Específicas consisten en la aparición de ansiedad intensa ante estímulos específicos. Ejemplos incluyen el miedo a las arañas, serpientes o alturas.
En el Trastorno de Ansiedad Social las personas se preocupan intensamente por las situaciones sociales, temiendo ser vistas como inadecuadas o inferiores y, en consecuencia, ser rechazadas o evitadas.
El Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) implica la experiencia de preocupaciones a lo largo del día sobre una variedad de situaciones. Puede llevar a que las personas dediquen horas a predicciones negativas, lo que resulta en una sensación de rara vez sentirse seguras o completamente contentas.
El Trastorno de Pánico implica síntomas físicos intensos y repentinos que parecen surgir "de la nada" y dan a la persona una sensación aterradora de catástrofe inminente. Los síntomas comunes incluyen ritmo cardíaco acelerado, hiperventilación y predicciones catastróficas (como morir o enloquecer).
Regulación de la Ansiedad
La ansiedad se aborda a través de diversas terapias, tales como la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y otros desarrollos más recientes, como la Terapia Centrada en la Compasión (CFT).
La CFT se desarrolló como una adición a las terapias tradicionales, abordando específicamente a personas altamente autocríticas o que experimentan vergüenza, ya que estos grupos a menudo responden peor a técnicas basadas en el modelo Cognitivo-Conductual tales como la reatribución, los experimentos conductuales y la exposición.
Welford (2010), sostiene que en CFT la regulación de la ansiedad debe ocurrir dentro y fuera del sistema de amenaza, y atribuye los niveles problemáticos de ansiedad a:
Un sistema de amenaza hiperactivo o hipersensible.
Una regulación subdesarrollada del sistema de amenaza por parte de otros sistemas, en particular el sistema de calma y afiliación.
Para esta autora, si el sistema de calma no funciona bien, las intervenciones cognitivas pueden tener dificultades porque la persona carece del sistema emocional necesario para experimentar alternativas, especialmente las de naturaleza verbal -o diálogos internos-, como calmantes y tranquilizadoras. Por lo tanto, el tratamiento en CFT requiere prestar atención al sistema de calma.
Componentes Clave del Tratamiento
El enfoque de la CFT implica dos pasos principales, en contraste con otras terapias que solo se enfocan en "disminuir" las emociones problemáticas (como la ansiedad o la ira):
Formulación y Normalización: Desarrollar una comprensión compartida de las dificultades como esfuerzos comprensibles de regulación de la ansiedad. Esto incluye educar sobre cómo funciona el sistema de amenaza y su tendencia a funcionar con la lógica de "mejor prevenir que lamentar", lo cual ayuda a normalizar la experiencia y a reducir la vergüenza y la auto-culpabilidad. Se enfatiza que la vulnerabilidad a la ansiedad no es culpa del individuo (ya que no eligió su cerebro ni sus experiencias).
"Tonificar" el Sistema de Calma: Proporcionar una justificación y métodos destinados a "tonificar" el sistema de regulación afectivo de calma y afiliación, para que pueda ser utilizado para regular el sistema de amenaza.
Técnicas Específicas de Terapia Centrada en la Compasión (CFT)
Siguiendo a Tirch (2012), la CFT utiliza una variedad de ejercicios para desarrollar algunos atributos (como motivación, empatía, tolerancia a la angustia) y habilidades (atención, pensamiento, comportamiento) de la mente compasiva:
Habilidad CFT: Atención Compasiva
Se cultiva a través del mindfulness, que entrena la mente para desarrollar una conciencia flexible y no crítica del momento presente. Una técnica clave es la Respiración de Calma, que consiste en respirar lentamente y más profundamente para enfocarse en la sensación de un "cuerpo calmándose".
Habilidad CFT: Imágenes Compasivas
Estas prácticas se utilizan para estimular el sistema de calma e incluyen:
Crear un Lugar Seguro: Visualizar un lugar feliz, seguro y tranquilo para la mente.
Práctica del Yo Compasivo: Implica visualizarse a uno mismo encarnando las principales cualidades de la compasión, es decir, sabiduría, calidez y fortaleza interna.
Práctica del Ideal Compasivo: Crear una figura interna de apoyo que no juzga, que irradia calidez y cuya intención es el alivio del sufrimiento.
Habilidad CFT: Pensamiento Compasivo
Se utilizan técnicas para contrarrestar el pensamiento impulsado por la amenaza (como la preocupación):
Registros de Reevaluación Compasiva: Se enfocan en la empatía por el propio malestar y en respuestas basadas en la aceptación y la compasión, a menudo combinadas con la imaginería del Yo Compasivo.
Defusión Compasiva: Aprender a ver los pensamientos ansiosos como "eventos en la mente" en lugar de hechos que deben regir el comportamiento, ayudando a obtener distancia y perspectiva.
Habilidad CFT: Comportamiento Compasivo
Implica la toma de acción para avanzar en el bienestar, incluso si esto implica enfrentarse al miedo:
Exposición Gradual Compasiva: Enfrentar voluntariamente situaciones temidas (en la imaginación o en la vida real) de manera sistemática y gradual ("desafiante pero no abrumadora"). La exposición se realiza con una actitud de coraje y autocompasión para tolerar la angustia.
Corrección Compasiva vs. Autocrítica: Reemplazar el autocastigo y el reproche con un enfoque en el deseo de mejorar, el crecimiento y la generosidad.
Escritura Compasiva de Cartas: Escribir cartas reflexivas a uno mismo desde la perspectiva compasiva para asimilar eventos dolorosos y tolerar sentimientos.
Para finalizar, la CFT enfatiza la importancia de la relación terapéutica, utilizando habilidades como el tono de voz, el ritmo, el apoyo y el aliento para transmitir un mensaje que provoque calma y fomente el bienestar de las personas.
Bibliografía
Asociación Americana de Psiquiatría. (2022). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, Edición 5, Versión Revisada (DSM 5-TR).
Tirch, D. D. (2012). The Compassionate-Mind Guide to Overcoming Anxiety: using compassion-focused therapy to calm worry, panic, and fear. New Harbinger Publications, Inc.
Welford, M. (2010). A Compassion Focused Approach to Anxiety Disorders. International Journal of Cognitive Therapy, 3(2), 124–140
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